viernes, 21 de diciembre de 2012

Esperanzas del fin de una era.

     Dices que es difícil decir las cosas a la cara porque tienes miedo de la cruda verdad o la dulce mentira. Dices que es fácil creer en las cosas malas porque ahora no existen de otro tipo. Por muy lejos que estés intento mandarte un mensaje de apoyo, pues conozco el fondo de la botella demasiado bien. O el fondo de las venas, también le he dado algún trago que otro al corazón. No hay nada más duro que vivir en el pozo y no querer salir por comodidad y gusto al amargo beso helado. Al principio dijiste que yo era alguien con un cierto sentido del pensamiento, un hombre de acero que podía derretirse al sol a la mínima de cambio, y no te equivocabas.
     Yo también he tenido seco el corazón, he creído en el amor romántico y social, he probado la falsa felicidad. He creído morir, morir pensando por qué cojones llueve tan poco este abril y los silencios se hacen tan amargos. He odiado la desesperación de sentir emociones inefables o de conocer a alguien que quizá sea perfecto y no ser alguien objetivo.
     Pero ahora creo que hay otro punto de vista, ya sabes sabes, puede ser que exista otra existencia diferente a la concebida. ¿Qué puedes ver a lo lejos cuando se pone el sol sobre nuestras cabezas? Ésta historia no es como un soneto triste. Hay vida si hay ideales y revolución interior. Olvidemos nuestros miedos, lágrimas, oscuros abismos por los que trepan las bestias de la conciencia las banderas. En éste mundo ese es el pan de cada día: el futuro no existe y la suerte es llamada coincidencia. Quizá vivamos demasiado acomodados y no sepamos que nuestro hogar llega hasta donde alcanza la vista ¿O quizá sea la ciudad la que nos limita la vista, y nos hace infravalorar el mismo asfalto que pisamos? Recuerda que tienes derecho a ser libre siempre y cuando no empieces a pensar. No creo eso. Tampoco creo en un Dios eclesiástico, y si existe, que intente llevarse mi vida aquí y ahora, mientras lees mis palabras. por ahorá no ha aparecido.
     Quieren que sigas siendo un muñeco, que sigas cobrando el sueldo justo para seguir viviendo. Es fácil ser así. ¿O quizá sea la sociedad la que te ha hecho ver las cosas así de fáciles? Se avecinan tiempos de cambio, de revolución. Habrá muertos, habrá fuego, habrá dolor. Habrá tiempo para aprender. Sólo somos barro, muñecos que necesitan vivir las mentiras de unos y otros para aprender a cómo no hacer las cosas. Desespero cuando pienso en el nuevo mundo interior y, honestamente, agradezco el daño recibido, pues todo lo que ocurre obedece a las leyes de la causalidad. Dentro de unos cuantos años echaremos la vista atrás y veremos que todo el camino ya está andado, estos problemas que asustan a la vida y mantienen a la muerte a nuestras espaldas acaban siendo lección aprendida y papel mojado. He pasado una temporada de silencio sufrido como nunca antes he sentido. Miedo al dormir y al mundo tras la puerta. Esas calles jamás habían sido tan frías. Pero he aprendido que ese miedo no es necesario. Ahora se que hay que mantenerse alerta, pues nadie es dueño de su vida, sólo de sus acciones y decisiones, que la juventud no es sinónimo de invencibilidad física. Seguimos siendo la revolución más correcta que conozco.

     Y ahora mírate, ya sabes que no hace falta buscar excusas para estar mal. Me alegro de que puedas leer esto porque significa que tienes tiempo para pensar que quizá éste mundo no esté perdido.









 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Culto a nadie.

     Estos son los motivos por los que luchamos. Estos son los cimientos de mi guerra interna. Ven, a tu infancia y vejez para aprender cómo vives ahora. Hay alguna revolución en los escombros que parece hablar de un tesoro que sólo contiene la voz embravecida por el viento. Hay un barco de velas rojas que trae soldados sin patria pero con la misma bandera. No hay enemigos en la costa, pero la línea enemiga se ve a lo lejos. No pertenecen a ningún país, son libres de escoger su pecado que, al fin y al cabo, le reserva la misma estancia en el infierno. Y entre todos ellos hay uno que destaca por no ir armado.
     La novia de todos los adolescentes jamás lo ha besado pero conoce el sabor de sus labios. Es libre de intentar alguna escapatoria, está bien aprender a caer de cierta manera. Sueña que antes de esta travesía fue constructor de versos que no leía nadie. Nunca vio el comienzo ni el fin de su vida, pues odió su niñez y se interesó poco por aquella invención de los humanos llamada destino. O futuro, que viene a ser la misma ola rompiente en la proa del barco.
     Éstos son los motivos por los que morimos. Madres que pusieron parte de su alma para formar la nuestra, padres ausentes en los momentos necesarios para hacernos aprender que debemos luchar nosotros solos por defender lo que nos pertenece por derecho y esfuerzo.
 Sólo los actores disfrutan ésta guerra, pues para ellos es otra función más que representar. ¿A dónde van los personajes de las obras que nadie lee cuando se cierra el libro? Son tinta cada vez más gastada, que no pueden hacer nada por despertar. Esclavos del papel como lo soy yo ahora, confuso frente a un mundo idiota con más problemas que soluciones, personas tóxicas que pretenden supuestas limpiezas étnicas... y me vuelvo a despegar del comienzo.
     Ese soldado viaja de guerra en guerra, siempre interna. Obligado a tragarse los recuerdos cuando ve viejas fotos que reflejan rostros antes queridos y hoy perdidos, quizá muertos o a saber dónde se encuentran. Salió del pozo a una edad tardía y sintió el vértigo recorrer sus venas, una vida rápida difícil de seguir con demasiadas caras y enamoramientos fugaces que duró la friolera temporada que son de tres años.
   
     Y ahora lo que queda es vivir poco a poco sin ser autocomplaciente, creyendo en ti mismo pero dudando de la eficacia de los conocimientos y armas que te proporcionan, más aún si te las regalan. Bien, te creeré, pero no lo hará mi razón, que se guarda de ser encadenada por tus esposas oxidadas, esas que me quieren robar tiempo de sueño.
     Cómeme mientras esté caliente, que al helarme hasta dudaré de la existencia de mi sombra. Es difícil ser el hombre que quieres que sea y aparentar otra personalidad, para mi vacía. Y eso fue ese soldado, patriota del mar, la madera, las velas y el viento, que se siente querido cuando sopla el viento. ¿Cuando me pediste opinión acerca de la dirección que tomará nuestra vida? ¿Cuando darás un suspiro a éste alma cansada? Sigo esperando esa respuesta, aún tengo papeles mojaos' sobre los que escribir esa historia sobre un pirata que no vale nada.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Noches del último mes

Y he aquí la primera canción que escribí, hará un año y pico. Cuando le mandé a un amigo la primera estrofa me dijo que no parase y aprovechase el sentimiento, luego pedí opiniones y la crítica fue buena. ¡Espero que guste!



Que duro es esconder
los sueños entre horas.
Qué fácil es vivir
entre botellas rotas.

Cómo has querido hablar
si no te sientes sola.
Por ti dejé mi vida
por ti dejé la droga.

Quién estuvo en la distancia
mientras perdía el tren
Quien supo darte alma
quien pudo hacerte bien.

Cómo vives el cambio
de no tener placer.
Cómo contar las lunas llenas 
de este mes.

Quién trabajó por ti
un día y mil noches
por qué lloré contigo
si no podía ver
que has vivido en la distancia
que has nacido para ser
un alma solitaria
un solo sueño al mes.

Amor de piratas
un ligue en cada puerto
hay pocas esperanzas 
de salir entre tus sueños.

Estoy fuera de juego
robando a contrabando 
bajo tu habitación.
Estoy en números rojos
ahogado entre sollozos
colgado en las cadenas del reloj.

No hay barcos en el puerto,
ni pájaros durmiendo en tu colchón.
No sueñan las ciudades,
no despierta el suelo cuando brilla el sol.

#Estribillo
Cómo vives el cambio
de no tener placer.
Cómo contar las lunas llenas 
de este mes.

Quién trabajó por ti
un día y mil noches
por qué lloré contigo
si no podía ver
que has vivido en la distancia
que has nacido para ser
un alma solitaria
un solo sueño al mes.
#

Quien prende tus cigarros
cuando quieres volar.
Quien te echa de menos
en tu desesperación.

Quien se muere de frió
cuando no das calor.
Has vivido en la distancia
has nacido alrededor
he perdido tanto tiempo en reparar
mi corazón.

Alcohol en las aceras
amor entre caladas en tu corazón
alguien llora en tu puerta
el niño que no encuentra su vocación.

Perdido entre tus piernas
acostumbré a mirarte bajo el sol.
Quién me sustituye ahora
quien me roba el placer
cualquier loco de la vida apareció
este último mes.

#2º Estribillo
Estoy fuera de juego
robando a contrabando 
bajo tu habitación.
Estoy en números rojos
ahogado entre sollozos
colgado en las cadenas del reloj.

No hay barcos en el puerto,
ni pájaros durmiendo entre tu colchón.
No duermen las ciudades,
no despierta el suelo cuando brilla el sol.
#

Quien quiere existir
cuando te sientes bien.
Quien te defenderá a ultranza
cuando aquel chaval no esté.

Quien aprende en tu cama
por no hacerlo bien.
Has vivido en la distancia
he perdido mi querer.
Has querido un cariño sin amor
este último mes.


Bueno, ésto es un texto de mi época autodestructiva, de la que saqué textos que, ahora que los leo, me asombro de haberlos escrito. Es un cúmulo de cosas la verdad... allá van:


Chispas

Lo que queda de la llama que prende la vida se está apagando. No sé que pensar de todo esto, si he exprimido al máximo la vida, si la he dado de lado, incluso si esto ha sido una vida. Si pudiese volver tiempo atrás cambiaría muchas cosas, olvidaría los problemas y no me arrepentiría de ellos, pero no los resolvería. Cada noche duermo sobre una cruz negra, acompañado únicamente por mi pasado, y por mi idea del futuro inmediato. Cada noche el mismo sueño, cada mañana despertar empapado, sabiendo que la muerte me acecha y se previene. Ahora estoy llamando a las puertas del cielo, necesito entrar pronto, esperar no es una bonita experiencia, ni aquí, ni allí. Temo a lo desconocido, pero a la vez me atrae irrefrenablemente. Es normal, o eso creo. Hay tantas cosas que me reprocho... pero el tiempo es inmutable, imparable e inmisericorde. El tiempo es la misma muerte.
Pandora ya me acompañó aún en la infancia. La locura me ha destrozado la vida, y ni siquiera se si eso ha sido locura, si ha sido sueño, si ha sido algo. Corazones con forma de caja. Espíritus adolescentes evaporándose colgados de un cigarro. Algo sobre una chica que siempre estuvo allí, a la que siempre observé y estuvo hasta el final, o eso quise creer. ¿Una idea bonita para cruzar la puerta? No, gracias, prefiero algo sobre una realidad que nos consume a ti y a mi, sólo que yo me voy antes. Nunca nos dieron a elegir, nunca entendieron lo que quise decir porque nunca existieron como yo. Nadie me ve. Algo sobre un libro, una dedicatoria y dos gotas de agua de distintos ojos.
Algo sobre la paz, el amor y la empatía.


Arde

Tal vez este juego se pase de listo, o este jugador de lanzado. Tal vez la única carta que valga la pena sea el comodín, o aquellas cartas que nunca vimos, porque las quemamos. Aquel niño puede ver su futuro ahora, y sabe lo que se le viene encima. Siente odio, impaciencia, ira, egoísmo propio, un punto exacto de perfección irreal que no vale nada, porque el destino lo da la situación.
Es que ahora no queremos respuestas, porque ya las preguntas de por sí, duelen. Que te llamen como te llamen no importa, que te lo llames tu, sí. Ese niño se siente avergonzado, porque no es como quiso ser, es un deshecho y ahora su camino es perfecto, si lo que busca es algo oscuro. Al niño le gusta, lo atrae irrefrenablemente, es su adicción, pero le da miedo. Tal vez el niño debía ser más listo, pensar en sí mismo y no dar un altar a cualquiera por que sí. Le ha costado la vida, y el niño aquel, desaparece. El niño es ahora un recuerdo lejano perdido en un tiempo duro, gobernado por la palabra y el prejuicio. El recuerdo del niño quema al que ahora es su sucesor. Tal vez el niño debiese de haber saltado antes a la piscina. Tal vez, no debiese haber saltado nunca, tal vez debiese haber acabado el camino cuanto antes, para no dar tiempo a mirar a trás y saber que sólo entonces pudo ser inmortal.

Ascuas

Cómo pudo el infierno hacernos esto. Cómo pudo ahogarnos en su viento amargo y reírse impasible. También hay señales de tu paso y de cómo interpretar mal las cosas, echarte de menos, e intentar volver al camino.
El héroe ha olvidado su gloria, ha perdido toda esperanza y prepara la maleta, nos deja solos. Es tarde para cambiar y volver, no somos nadie.
Sólo quedo yo, la sombra del héroe. ¿Sigue siendo tarde para volver a un principio?
Nada es demasiado fuerte, sólo lo suficientemente largo como para saber que algún día, algo, nos dió la razón y nos la quitó a los dos. Ahora es demasiado tarde para saber qué nos ha pasado. El héroe ha empuñado su arma y vuelve a la última batalla, aquella que se cobra su vida.
Yo sabía que eras increíble. Tal vez ese fue el fallo que nos hundió.
Algún día, algo, nos devolverá un recuerdo, y reiremos antes de empezar a llorar. Tú con alguien, yo con algo.
Las huellas de una sombra no tienen forma, sólo fui producto de mi imaginación. Bien está lo que mal acaba, porque nos desvela la realidad pura y dura de la que se nutre la vida, y en algún camino perdido viaja el héroe, hablando solo y sin rumbo, conmigo en donde siempre estuve, amigo de recuerdos lejanos.
Las cosas que quise decir no son necesarias, el frío las descongelará dentro de tres meses, tal vez mas.
Ésta historia es la nuestra, la de aquellas personas que imaginaron gestas del héroe invencible al tiempo, fuera de cualquier trazo sangrado a conciencia y con el miedo en el cuerpo a quedarse sin sangre.
Nadie es demasiado fuerte, sólo quien alentó para seguir adelante nos las quita, porque nada es gratis.
Algún día, algo, nos soplará en la mente un recuerdo, y el fuego del infierno será solo bruma.
Recordará al héroe que dio parte de su vida a aquella gesta, a quien fue invencible al tiempo, mientras yo, la sombra del héroe, se desvanece sin intención alguna, calmado por saber que no fui un extraño.

Ceniza

Sólo buscas quedar como un tributo al fuego. Prefiero arder a apagarme lentamente. Te levantas cada mañana como si el día prometiese un cambio, pero es la misma mierda, el mismo camino rutinario que nos separa. Todos desean una muerte durmiente, acostarse un día y no levantarse: morir con los ojos cerrados, evitar tu destino y entrar es ese bonito sueño de forma sumisa. El héroe sabe, que la vejez es el camino de la muerte lenta y agónica, donde nada es para siempre. De cada sablazo, el mundo se lleva medio corte, y yo busco caer. Aún queda demasiado, demasiadas cosas. Prefiero morir al instante, mirar a la Muerte a los ojos y saber qué ha sido de mí en un segundo, a cerrarlos y aparecer en el infierno, y darme cuenta de que ni soy, ni existo, ni siento.


First will.

     Hay versos que sólo se pueden escribir bajo la lluvia. Hay colores que existen para representar tus sentimientos, esos que son dignos de admirar. Y ahora, ¿qué puedo temer? si lo único que tengo es una espina en el cerebro y otra en el corazón. Esas dos son mi único lastre.
     Ojalá pudiese hacer borrón y cuenta nueva, y tener una mente nueva, virgen. Ojalá tomes una decisión, y esté yo a tu lado, a lo bueno y lo malo. Ojalá te vaya bien, que tus sueños tengan un poco de realidad. Por mi parte, prometo crear vida de lienzos blancos, borrando tus complejos realzados. Sé que debo medir los abrazos, los pasos y cada palabra que trazo. Pero déjame hacer: de tus miedos, un cuento infantil olvidado; de tus lágrimas un lago limpio y claro, o un reflejo de charco distorsionado. Sé que aún estoy temprano, pero también que he andado demasiado, y alguna experiencia habré ganado.

     Quiero aprender a volar como un pájaro de barro que no está hecho para andar, porque a ratos contigo pierdo palabras, libido y trozos de alma, pero gano sentimientos y armas para vivir mañana, y al día siguiente. Quiero seguir perteneciendo al grupo de parias sociales y creadores musicales que pasan desapercibidos.
Y tras todo ésto, he de confesar que no me acostumbro a ésto de que me hagas sentir vivo.
     ¿Qué he de temer de ti? Sólo eres una de tantas cosas que hacen vibrar al aire cuando respiras. Quieres ser la canción del rechazo, el filtro mojado por la lluvia, todo un diamante en bruto que no quiere cambiar, las voces en  mi cabeza y el viento antiguo que trae palabras antiguas de lenguas muertas.
     Y ahora ¿dónde estás cuando te va bien? A mi me agobian la prisa y la desidia a partes iguales, ya eres difusa. Yo sigo siendo el receptor del dolor ajeno, mi tormento lo llevo dentro y lo reflejo aquí, en silencio. Vivo supeditado a sentimientos que no pueden ser ignorados. Por ti he empatizado hasta el dolor, y no me arrepiento. Tengo un recuerdo bastante alterado de cómo es su día a día...
   
     ...''mi cuerpo no tiene la fuerza de otros días. Creo que hoy la lluvia es más fría, como a ella le gusta. Dice que está perdiendo amigos pero que es mejor seguir intentándolo. Por otro lado, no se quiere mover, es demasiado joven y desconsiderada. Tiene la esperanza de olvidar todo y reducir la suerte a ceniza y polvo. Cree que ahora todo es fácil , que puede hablar de la verdad y hacer callar a los idiotas. Que es el momento de preguntar por qué el amor se rompió en mil pedazos. No estaría mal conseguir uno de esos pedazos y hacer un puente hacia el invierno eterno, dice. Echa de menos demasiados días, y alguien que la abrace, aunque tiene miedo de ser dominada por el amor ciego. Piensa que llorar es mejor que nada; yo, antes de caer en un sueño intranquilo prefiero viajar a ese Abril de poetas malditos y eternos. Dice que esos días deberían estar prohibidos. No tiene miedo, pero que una cara bonita como aquella debería poder ser vista por el resto del mundo. Realmente no me conoce porque piensa que todo lo bueno merece la pena. Sólo echa de menos algunas canciones que le escribí pero que nunca fueron cantadas, que necesita letra en su vida que le hagan despertar cada día, me dice. Unas manos para quemar el polvo que cubre su guitarra. Sólo piensa en que vamos en la dirección contrario, y le gusta la idea. Hace tiempo que dejó de creer en los milagros. Y si ella se mueve el viento yo oxido su mundo; si para nuestro mundo, ella se muere y yo con él. Todos los tíos le dicen 'tú vales, nena', cuando se  perfora las venas. Y se consume en sí  misma. Ojalá pudiese entenderla pero es un libro cerrado y vacío me gustaría enviarle un paraíso por correo ordinario pero su dirección está repartida por más de cien países sin bandera, y así no hay manera de contactar con su trocito de infierno personal. Quiere jugar a ver quién rompe antes el cielo, a correr entre abismos en cualquier dirección.
     Somos vidas diferentes queriendo vencer al universo, qué hay de malo en intentarlo...''

 

domingo, 11 de noviembre de 2012

140, muerte en vida

Pues ésto que hoy traigo son una serie de tweets, y otros aparte escritos sobre la marcha, que publico en mi cuenta de twitter, @DavidSlap. tratan de un día común de una persona común inmersa en el mundo de la droga. O de su último día, depende de cómo queráis verlo.

8:00 - Despierta, eres un reloj, estás obligado.

8:30 - Una vida tranquila la de ese tipo, apenas maltratado por la implacable mirada del rechazo que el sol le dirige.

10:00 - Cesa la tormenta, pero cuesta un dinero. Esa canción hablaba de él, y de como empezó su periplo de paria social.

12:15 - Se ha enganchado a una droga que jamás pasa de moda, que lo coge por el cuello, lo aprieta. Lo ahoga.

13:30 - Sólo piensa que la vida son tres días, pero que esa papelina le traslada al final de la partida.

14:00 - Necesita comer algo, no puede montar a caballo sin tener el estómago lleno. Come.

16:15 - Monta a caballo, se engancha y sale por la puerta de atrás. Quizá mañana abra los ojos, o esté en un cajón de pino.

18:00 - El cielo está rosa o naranja, pero qué mas da.

18:45 - De niño le daba miedo, hoy es sólo otro juego que se gasta su dinero, le aprieta y le ahoga.

20:30 - Ha llegado a los abismos, ha tocado visitado el monte de los colgados y no cree que haya vuelta atrás.

20:45 - Ha recordado algo, hoy no olvidará que fue un tipo con suerte.

21:45 - Tampoco puede olvidar a su padre, que perdió la esperanza. Ni a su madre, que le lloraba la virgen cada domingo por la mañana.

23:00 - Cerebros caducados que dejan de pensar, cuerpos destrozados por la droga, cada día un poco más.

23:59 - Ya no hay nada que perder, nada le pueden robar. Cara o cruz, y mañana quizá sea otro día más. Quizá.

Nuevo aviso

Llevo tres semanas sin escribir, debido en parte a los estudios, en parte a que he tenido problemillas y blogspot no me dejaba cargar mi cuenta, ni publicar, así que me he pasado a administrar un blog desde Blogger, en el cual espero que me vaya mejor, por ahora no tengo queja. Espero subir algo mañana, he estado bastante tiempo sin escribir pero las ideas no han bajado el ritmo, ¡sólo me falta ponerlas en orden y darles forma! A continuación os dejo un pequeño texto que escribí hace unos días. Un saludo.

Instancias


Instancias.

Muy buenas, como es costumbre, suelo escribir por la noche, prefiriendo el silencio o buena música de fondo (puede sonar, en parte, kafkiano, pero cada uno es como es), así que hoy publicaré una de mis... reflexiones nocturnas. Espero que la disfrutéis.

''Cuando descubras ésta isla, verás el renacer de tu alma a cada paso. Podemos ser etéreos, para que cuando vengan tempestades nos fundamos con el viento, y que de los besos mal repartidos en las copas de los árboles no se hable mal. Que siempre se celebren los funerales, por los que no están y por los que verán la luz llorando.

Cuando vengas a esta isla, suelta la mano del guía, aprende a plasmar tu huella en la arena, muestra tu identidad. No es más rico el que retiene, sino quien reparte su locura entre los socios obligados de esta secta oprimida por el social estigma. Descubrirás que al fin y al cabo tu destino no está escrito. Vives con miedo a crecer, cuando el verdadero miedo, es no saber crecer. Pues, seamos agua que fluye hacia arriba y discurre entre jirones de lo que fue el pasado. Y si fuésemos agua, conectaríamos cielo y tierra cuando las nubes lloran.

Nadie es mejor que nadie pero sobran egocéntricos en esta urbe imberbe que crece demasiado pronto.
La balanza nunca puede estar equilibrada, pues ese momento equivale al suicido o la muerte en vida: no hay consecuencia de la causa, ni causas por dicha consecuencia.
Vamos como tropezando por la vida, esperando saber qué quiere decir el corazón antes de que simplemente diga.

Desprecio esos cerebros vírgenes, el doble sentido de las palabras, las mentiras y la apatía; no quiero entender el racismo, la homofobia, la diferenciación social... y ver cómo pasa la vida. Aprovecho conversaciones con vagabundos en el parque, invertir el incierto tiempo que me queda. Sobre mi persona reina un conflicto de amor-odio hacia el ser humano muy extremo, la prepotencia del organismo más débil que ha parido la tierra. Pero hay quien se cierra a su mundo autocompasivo, no quiere cambiar porque así se siente vivo y sólo consigue un sufrimiento incomprensivo.

Cuando llegues a esta isla querrás entender lo que no está escrito, sufrirás amores fugaces al ver ojos lejanos y perspicaces. No quiero ser nadie, pero amo la vida, te amo a ti, lector, porque existes y conformas mi existencia y la de quien te rodea. Ese es mi defecto, el amor sin límite y querer complacer al mundo.

Los he visto pasar, han sido muchos y he sufrido su marcha, he aprendido tarde de ello por cabezonería y he rehecho mi vida una y otra vez.

Cuando llegues a esta isla perderás la inocencia y verás un mundo nuevo, probarás todas las artes y beberás de puros manantiales. Saciarás tu sed, tu alma, tu cuerpo.

Cuando llegues a mi isla nos conoceremos y compartiremos vida hasta que dicte la circunstancia y el tiempo. Aprenderás que ''Carpe Diem'' significa que el pasado es un recuerdo, el futuro no existe y sólo puedes aprovechar éste momento.

Antes de partir de la última isla cuéntame, qué has aprendido, las metas cumplidas y los días en vilo, soñando estar tranquilo. Dime por qué vives y comprenderé por qué has vivido.

Cuando abandones ésta isla me dirás si has sido pirata o héroe. Pero yo, señor mío, he cumplido mi palabra y le he hablado de mi actual camino.
Soy pirata, libre, sin rumbo ni destino.''

Walk



Gracias.
Bueno, pues hoy traigo una poesía que escribí hace unas semanas y he encontrado entre apuntes de filosofía (a veces desconecto de clase y escribo sin parar). Sí, del quinto verso saqué el título de mi blog anterior, me encanta ese verso la verdad. Bueno no me voy por las ramas: ésta poesía la escribí al recapacitar sobre un persona. En las rupturas (y ésta vez fue amistad), siempre pensamos tener algo de culpa. Yo propongo ser egoísta en el buen sentido y pensar con objetividad. Creo haber dicho en algún blog anterior que cuando una relación se rompe, es porque una de las personas no nutre a la otra. Puede parecer triste y frío, pero creo que es así, ese desinterés proviene del subconsciente cuando vemos que el otro  integrante no nos aporta cosas útiles. Pues bien, tras mucho meditar salió ésta paranoia abstracta:


''Su piel es papel de plata,
envuelve cuarenta duros de dulce desgracia
mas, no quiero volver a su patria
que la mía son los mares y los vientos
las nubes de morfina y demás parafernalia.

Resucité el día de las bestias
junto a los perros de la guerra,
cuando la tierra sangra.

Le daba a sus penas excesiva importancia
y yo, buscando en la basura un corazón caducado
quería consumirme en la trena
o ahogarme en otros brazos tristes.

Soledad de los árboles en montes sin pájaros
triste mundo donde, cuando cae la tarde
maderos y revolucionarios
se abren los pechos con puños y palabras.

Hoy soporto a mis amigos
mañana el peso de mis entrañas,
que si pierdo el norte mejor
aprendo a filosofar sobre tus mentiras
tus desplantes, tus artimañas.

Ahora soy una herida fea que no cicatriza
esa botella que se seca al sol de invierno.
Robadme, robadme otro corazón helado
y escarchad el campo plantando sus arterias,
que el alma se queda navegando
en el viento que corre por mis venas.

Fusilamientos con sabor a enfermo y ceniza
eso sueño cada día,
porque la culpa de crecer con dolor
viene de haber nacido con la raíz torcida.

Me arrancas las palabras
que no quiero vomitar por que yo,
que he coleccionado estos pecados
puedo recoger las piedras del huerto,
lapidar a los injustos, derribar los muros,
devolver las vidas que he robado.

Sólo vivo dos minutos
y muero a cada orgasmo,
debo demasiadas vidas a los gatos
y torturas a la nueva Inquisición.

Ya no hay más que decir
no me alumbra tu calor,
ya no quiero pedir
que hagas caso a la razón.

Hija de puta,
hoy te digo gracias,
y adiós.''

Réquiem por un momento de gloria


Réquiem por un momento de gloria.
Hoy ha sido un día de recuerdo. Limpiar mi habitación me ha obligado a revisar papeles y otras cosas, y a su vez, esto me ha obligado a recordar. ¿Dónde está toda esa gente? ¿Qué ha sido de ellos y ellas? ¿Merecía la pena esperar... o aún no es tarde? La mayor parte del tiempo que estamos solos la pasamos pensando en cosas que es muy probable que no lleguen a suceder. Por simple imposibilidad, o que estén fuera de nuestro alcance. He invertido tanto en tantas cosas que ya empiezo a dudar de mí mismo. Ésta canción se está acabando y va a un ritmo vertiginoso. Quizá sea momento de cambiar de pista. Recojo un folio arrugado, mi discurso de cuando me gradué en 4º de ESO. Algunos de los presentes siguen conmigo. Otros no. Simplemente se han ido. He de decir que no hablo en un tono triste cuando hablo de recuerdos, los acepto y ahí están, recordándome cómo fui y qué ha cambiado, o debe cambiar. Eso sí: necesito crecer. Estoy rozando el delirio con cada pensamiento, y los amores fugaces duelen cada vez más. Más me vale de salir de éste mar estancado o aquí me muero. pero estoy tranquilo, el tiempo es mi viento y mis metas las velas. Vamos en continuo movimiento, huyendo a velocidad de vértigo.
Porque pienso que no estoy hecho para éste mundo. Soy un gilipollas para el resto, ya que no tengo estereotipos en la cabeza. Vuelvo la vista atrás y pienso en quién fui, y qué le diría a mi yo de hace diez años, de cinco, e incluso de dos. A aquel chaval que se subió a un escenario a leer, a un podio tras ganar, al que empezó a pensar y sufrió lo suyo. Qué le diría cuando estuvo días encerrado en el rincón más oscuro de su cabeza, cuando vivió una semana bajo el infierno. Cuando invirtió en una causa perdida y se negó a reconocerlo. Qué pudo hacer, corregir, hablar o sentir. Querría darle otros puntos de vista, ayudarlo a encontrar la esencia del momento, de la paciencia para aprender que no hace falta ser normal para ser feliz. Sufridor necesario, nunca quise ser mayor, aprendiz de adulto sin punto de inflexión.
Me gustaría hablar con ese chaval que se sintió grande y no pudo vivir en la humildad. Recuerdo comentarios sueltos, de odio y afecto, de envidia y desidia frente a un futuro abyecto. ¿Qué ocurrió al otro lado del espejo empañado? Ayer llovió lo suyo, y aquel chaval salió a caminar sin rumbo. Le debo la vida y mi situación, es mi Dios porque me ha creado. Pero no lo idolatro. Acepto sus errores y logros, sus días de pereza y grandes momentos. Me gustaría abrazarlo y decirle que nunca ha estado sólo, que el futuro le depara una vida desconocida pero que siempre, siempre va a merecer la pena vivir. Que no sufra, que sienta el dolor y aprenda de una puta vez que eso no depende de el. Me gustaría decirle que esas noches sentado en un banco del parque, sólo, han valido la pena, pues están formando una vida que quizá valga la pena, sólo es necesario seguir vivo, al menos un día más.
A mi yo de hoy le digo que no le de tanta importancia a la gente. Que viva, que socialice con el mundo que lo ha parido. Pero no quiere, ese puto yo no quiere aprender. Quizá sea que no puedo renunciar a mi sensibilidad. La misma de la que se rieron, o convirtieron en homosexualidad. Quizá debería dejar de ser el comodín de las barajas. Soy un instante y voy muriendo mientras nazco. Quiero ser la hoja seca que recorre el río del que una vez habló Heráclito.
Por último, me gustaría hablar con el yo de mañana, el de dentro de dos, de cinco, diez y cincuenta años. Con el yo que esté en su lecho de muerte, cinco minutos antes de cerrar el último capítulo. Pero no de lo que ha vivido, no, eso nunca. Simplemente hablar de cosas triviales, de la magia de vivir y de los sentimientos, sean cuales sean.
Todo esto surge de un papel sucio y arrugado, un escenario compartido y un futuro realmente incierto. Surge de un pasado que ha sido precioso y tan doloroso como lo es crecer en un mundo que no es el mío. Y es maravilloso saber que puedo compartirlo, contigo y conmigo.

Reflexión social


Reflexión social.

¡Muy buenas! Hoy traigo un texto que escribí hace unos meses y que he rescatado de un pendrive. Como lo escribí cuando comenzaron las elecciones de éste año, hay hechos de entonces, pero le he añadido algunos actuales. Espero que lo disfrutéis.

'Injusticia es pagar hasta por respirar, es heredar deudas por culpa del ansia ajena, es ver al mismo negro vendiendo cleenex en la calle llueva o arda el cielo; que 43 proxenetas salgan impunes de los juzgados y sus meretrices sigan a su cargo, que ese cabrón de José Bretón no esté pudriéndose, no en una cárcel, sino en su conciencia. Injusticia es que nos vendan mentiras cada día desde la caja tonta. Injusticia es cambiar a un niño el lápiz por una Colt45, y sus sueños por pesadillas. Es prohibir el cannabis pero vender aditivos con un poco de tabaco, es lapidar a una persona por su condición sexual, o su color de piel, o su ideología; es vivir una democracia dirigida por dictadores. Que financiemos a una sola familia, y que esa familia no invierta en el pueblo, es que exista el término 'clase social', o el euribor.
Injusticia es que gane quien gane, nosotros perdamos.

Vergonzoso es ver al gilipollas tirando basura por el balcón, o por la ventanilla del autobús, es el maltrato, el machismo y el feminismo extremo, es aclamar a dos jugadores de hockey en medio de una pelea y que tus hijos lo vean normal; vergonzoso son las putas más jóvenes que yo, que la Iglesia confíe en el 'Dios proveerá' y Somalia se muera de hambre, o que unos cuantos curas (que no todos), sacien su inagotable libido con niños cuya edad casi no alcanza las dos cifras. Es que a tu instituto llegue el inspector y obligue a los profesores a bajar el nivel para que los alumnos con un 3 aprueben. Vergonzosa es la historia, tener que callar para sobrevivir; que el Amazonas esté en peligro, que éste año alguna gente que no sabe pensar pueda votar.
Vergonzoso es el tirititero del mundo.

Denigrante es la tarde en Telecinco, que un presidente diga que se marcha con la cabeza bien alta cuando lo único que ha aportado al estado ha sido vergüenza frente al mundo, que otro diga que comer pollo te hace homosexual, que en ciertos países una mujer no pueda salir de su casa sin ir acompañada de un hombre, que a un hombre gritando 'revolución' en Gran Vía lo llamen loco y, literalmente, le escupan; que de España salgan recién graduadas personas a trabajar a Alemania, China, Australia... o ver a los que entran al sistema educativo decir 'en tiempo de Franco esto no pasaba', cuando ni siquiera se han documentado qué pasaba en tiempos de Franco. Denigrante es EEUU y su comida basura, su cine patriota, es llamar música al sonido actual.
Denigrante es la sociedad.

Incomprensible es el odio entre razas, el asesinato de grandes artistas como Kurt Cobain, Bob Marley, John Lennon... Saber que existen vehículos ecológicos muy eficientes y seguir secando el planeta. Es que un asesino evada la justicia durante años mientras una chica sigue 'desaparecida' .Incompresible es la guerra, la idea de un revolucionario como aquel que quema contenedores de basura, es que se hagan manifestaciones y duren un día, o una mañana; es haber tenido a España encerrada cuarenta años del mundo exterior, o toda la vida. Son los muertos que ayer gritaron revolución frente a un gobierno para que hoy existan zombis frente a un televisor en el sótano cada fin de semana, es querer la paz vendiendo videojuegos de guerra, es que la palabra 'negro' parezca un insulto, y que la esvástica sea un símbolo tan repudiado. Es que la Iglesia diga que el preservativo favorece al VIH y en países subdesarrollados mueran por la falta del mismo. Es prohibir la marihuana pero vender armas.

Innecesarias deberían ser las cárceles, las cadenas, la violencia, la diferenciación de cualquier tipo, las armas de fuego, buscar el virus más letal, la peletería y las drogas de diseño; la tortura, los secretos de estado, las palabras 'exiliado' o 'refugiado'. Innecesario es un espectáculo de tortura animal, la existencia de banderas, de partidos políticos, es comprar por placer cosas que acabarán en el desván, es el consumo excesivo, el bótox, la cirugía estética y el puto dinero.
Innecesaria es la raza humana.

Esperanzador es saber que han caído todos los imperios y dictaduras hasta el momento, esperar que se hunda EEUU, la existencia del revolucionario con cabeza (aunque actúe en la sombra), el loco y el cuerdo, la posibilidad de cambiar la mentalidad de las nuevas generaciones, es que son pocos e inútiles los fachas, el cambio social. Es saber que cada día, como mínimo, somos uno más.
Pero es muy poco aún.

Horrible son las medallas de guerra, sonreir a tu fotógrafo al preparar tu candidatura para presidente cuando millones de mujeres y niños esperan, quizá reconocer el cuerpo del padre entre millones de cuerpos más, es la palabra genocidio, es una pelea de animales en clandestinidad, cazar por placer y no por conseguir comida, es la ignorancia y el silencio, el suicidio, el sacrificio.

Triste es asesinar a quien se preocupa por la verdad, a quien dice las cosas como son, la censura en un país con libertad de expresión, que el amor esté a la vuelta de la esquina pero estemos hablando de prostitutas, y que el significado de éste sentimiento se haya perdido; que te digan que no puedes conseguir lo que quieras, que persigan al pirata que busca sentirse el hombre más libre del mundo. Triste es la vida en la oficina, es aguantar a un jefe y su 'tráeme un café, rapidito', la falta de respeto al profesor; es que una empresa se jacte de tener un minusválido en sus filas, es ver a los niños jugando con videojuegos en el parque, es que se cambien los libros por los e-book, es imaginar un futuro frío.
Triste es saber que, si la raza humana desapareciese, sería bueno para el planeta.

Triste es que aún me dejo demasiadas cosas en el tintero.


Pero no me rindo, soy un soñador aunque me crean loco o gilipollas, y seguiré aportando todo lo posible para mejorar nuestro mundo.'

Entre nubes de morfina y demás parafernalia


Un árbol y su sombra, salir a la lluvia sin paraguas, hermanos de otra raza, amores fugaces, poemas sin musa y un mundo idiota. Somos el combustible de la revolución. No hay poeta sin diferenciación personal a ésta sociedad naturalmente inadaptada. ¿Y tú por qué lloras? ¿Merece la pena? ¿Te valoran? ¿Si tanto odias odias, por qué sigues vivo? Sólo soy otro rostro que olvidar cuando te cruces por la calle, pero mis palabras siguen alimentando al aire y calentando al viento. Naces y te obligan a crecer en su entorno. Si pierdes el cauce serás un estigma que borrar. Que nadie hable, dad silencio y escuchad cómo gira el mundo. ¿Cuantas veces habéis pensado que no queda gente buena, que el egocentrismo rige la existencia? Eso se está acabando. Son modas. La revolución nos quema, es la juventud quien más aporta a este movimiento, y es imposible erradicarla. Jamás pasará de moda, pues ese día no quedarán humanos sobre la faz de cualquier planeta. Vuelvo a lo de antes: naces y te obligan a crecer en su entorno. Pues perdamos el cauce. Carpe Diem, Carpe Mortem. ¿Quiénes son los autores de los libros prohibidos, de canciones sin grilletes? Los mismos que en su día navegaron al borde del mundo junto a dragones y dioses pantokráticos. Los mismos que murieron torturados, quemados, lacerados. Que fueron obligados a callar. Pienso que estamos en nuestro mejor momento, nos toca actuar en el anonimato, sin miedo a hablar y cantar con el corazón. Nos toca vivir en nuestro mundo, el páramo que hemos heredado y que hemos de convertir en un vergel. Revolución en las puertas del gobierno. Fuerza intelectual, inteligencia física y pacifismo empático. Gota a gota se hacen las nubes que cubrirán a todos aquellos que frenan el avance. ¿Dónde está mi gente? No lo sé, pero sé que existe. Está perdida, con un litro en un parque, una guitarra desafinada o una voz que no quiere callar. Nos estamos quitando la venda, y es que si nos obligan a crecer, nos obligan a pensar. No tengo miedo de hablar porque sé hacerlo, no tengo miedo a moverme porque puedo y mi moral me ayuda. Estamos ardiendo.
Mañana el amanecer será diferente para los poetas y los guerreros con fuerza sin rendición ni tregua, luchando por lo que queremos y reivindicamos. Palabras de combate, poesía que erradica un destino escrito, son días de cambio, de sacrificio. Son días de empatía, de justicia en ciudades de hielo que planifican los informativos a sangre fría y te venden lo que les interesante. Soy pirata de mi propio barco y jamás recogeré las velas.
Mañana el anochecer nos hará aprender un poco más, reflexionar ante el silencio oscuro de nuestra habitación. No habrá miedo del mañana ni del futuro. Valoraremos las caricias del viento, los besos una madre, la luz y el agua, el café de cada mañana. Los recuerdos, el abrazo de un amigo...
Mañana volveremos a nacer con fuerza renovada y siendo energía inagotable para esa inteligencia creadora que es la revolución.

Diez minutos de camino


¡Muy buenas! Hoy traigo un texto que escribí mientras iba a darle el pésame a un gran amigo tras la muerte de su abuelo. Ya de por sí comienza con una frase desalentadora, negativa, pero como dice mi padre, 'las cosas no son como empiezan, si no como acaban'. Espero que lo disfrutéis.

'Es como si el mundo nos tuviese asco.
No quiero olvidar, lo veo peor que la muerte, es perder quien eres y desandar tus pasos hasta el útero, para nunca salir. Como si todo tu ser se pasase a tu subconsciente: está ahí, pero es inalcanzable. Ha llovido toda la noche y lo que lleva el día, la calle está empapada, los charcos reflejan un cielo encapotado del que, a lo lejos, se escapa un rayo de sol.
Es verdad, bajo las nubes el viento es más frío.
Y el descenso se hace duro. La fachada del colegio está empapelada con carteles de políticos que han tapado grafittis y símbolos de anarquía. O revolución. Los rostros sonríen al vacío, manchados por el paso del tiempo, la lluvia ácida, suciedad varia, pintura, o están medio arrancados de la pared. Bajando la cuesta hay otro cartel, diferente. El circo ha llegado al pueblo. Es irónico pensar en las diferencias. Cuando uno satisface al pueblo, el otro lo oprime y sangra. A uno le pagamos esperando algo y como buenas personas cumplen, el otro no espera siquiera a que saquemos la cartera para robarnos. Uno atrae la atención del pueblo, del otro no queremos ni pensar en lo que se nos viene encima. Uno es fruto del esfuerzo, del dolor y sufrimiento. El otro de la avaricia,el ansia viva y el egocentrismo. Unos hacen magia y otros mienten. Unos nos cuentan historias fantásticas que nos alegran el día; los otros dan el pan duro y rancio de cada semana. Unos nos piden nuestra colaboración, otros prometen utopías.
¿Las semejanzas? En ambos hay payasos. Pero unos son aclamados, los otros, apenas merecen ser respetados.
Junto a los dos anuncios y en el suelo hay un cuento de niños, roto y mojado. Jamás volverá a ser abierto.
Pero no todo puede ser negativo.
Levantar la vista no es fácil, y tampoco lo es seguir en el agujero durante años. Es verdad, sobre las nubes el sol ciega la vista.
Los bancos del parque están gastados con tantas rúbricas anónimas que demuestran la incultura de la que se ríen nuestros vecinos. Y como bien defiendo en mi filosofía, no puede haber algo sin su opuesto. Al parque llega una niña con su padre y se sube a los columpios, algo esperanzador; tantas máquinas han creado niños zombis en los parques, y en un futuro que se presenta frío y desolado, siempre hay alguien que se sale del contexto, radical y protestante, aunque no sobrepase los siete años ni sepa lo que representan sus actos. En el cielo nuboso hay otra brecha, cada vez es más grande, y el viento se ha cansando de cortarnos los labios. Quién sabe que puede pasar ahora, al fin y al cabo estamos vivos.'