Hay versos que sólo se pueden escribir bajo la lluvia. Hay colores que existen para representar tus sentimientos, esos que son dignos de admirar. Y ahora, ¿qué puedo temer? si lo único que tengo es una espina en el cerebro y otra en el corazón. Esas dos son mi único lastre.
Ojalá pudiese hacer borrón y cuenta nueva, y tener una mente nueva, virgen. Ojalá tomes una decisión, y esté yo a tu lado, a lo bueno y lo malo. Ojalá te vaya bien, que tus sueños tengan un poco de realidad. Por mi parte, prometo crear vida de lienzos blancos, borrando tus complejos realzados. Sé que debo medir los abrazos, los pasos y cada palabra que trazo. Pero déjame hacer: de tus miedos, un cuento infantil olvidado; de tus lágrimas un lago limpio y claro, o un reflejo de charco distorsionado. Sé que aún estoy temprano, pero también que he andado demasiado, y alguna experiencia habré ganado.
Quiero aprender a volar como un pájaro de barro que no está hecho para andar, porque a ratos contigo pierdo palabras, libido y trozos de alma, pero gano sentimientos y armas para vivir mañana, y al día siguiente. Quiero seguir perteneciendo al grupo de parias sociales y creadores musicales que pasan desapercibidos.
Y tras todo ésto, he de confesar que no me acostumbro a ésto de que me hagas sentir vivo.
¿Qué he de temer de ti? Sólo eres una de tantas cosas que hacen vibrar al aire cuando respiras. Quieres ser la canción del rechazo, el filtro mojado por la lluvia, todo un diamante en bruto que no quiere cambiar, las voces en mi cabeza y el viento antiguo que trae palabras antiguas de lenguas muertas.
Y ahora ¿dónde estás cuando te va bien? A mi me agobian la prisa y la desidia a partes iguales, ya eres difusa. Yo sigo siendo el receptor del dolor ajeno, mi tormento lo llevo dentro y lo reflejo aquí, en silencio. Vivo supeditado a sentimientos que no pueden ser ignorados. Por ti he empatizado hasta el dolor, y no me arrepiento. Tengo un recuerdo bastante alterado de cómo es su día a día...
...''mi cuerpo no tiene la fuerza de otros días. Creo que hoy la lluvia es más fría, como a ella le gusta. Dice que está perdiendo amigos pero que es mejor seguir intentándolo. Por otro lado, no se quiere mover, es demasiado joven y desconsiderada. Tiene la esperanza de olvidar todo y reducir la suerte a ceniza y polvo. Cree que ahora todo es fácil , que puede hablar de la verdad y hacer callar a los idiotas. Que es el momento de preguntar por qué el amor se rompió en mil pedazos. No estaría mal conseguir uno de esos pedazos y hacer un puente hacia el invierno eterno, dice. Echa de menos demasiados días, y alguien que la abrace, aunque tiene miedo de ser dominada por el amor ciego. Piensa que llorar es mejor que nada; yo, antes de caer en un sueño intranquilo prefiero viajar a ese Abril de poetas malditos y eternos. Dice que esos días deberían estar prohibidos. No tiene miedo, pero que una cara bonita como aquella debería poder ser vista por el resto del mundo. Realmente no me conoce porque piensa que todo lo bueno merece la pena. Sólo echa de menos algunas canciones que le escribí pero que nunca fueron cantadas, que necesita letra en su vida que le hagan despertar cada día, me dice. Unas manos para quemar el polvo que cubre su guitarra. Sólo piensa en que vamos en la dirección contrario, y le gusta la idea. Hace tiempo que dejó de creer en los milagros. Y si ella se mueve el viento yo oxido su mundo; si para nuestro mundo, ella se muere y yo con él. Todos los tíos le dicen 'tú vales, nena', cuando se perfora las venas. Y se consume en sí misma. Ojalá pudiese entenderla pero es un libro cerrado y vacío me gustaría enviarle un paraíso por correo ordinario pero su dirección está repartida por más de cien países sin bandera, y así no hay manera de contactar con su trocito de infierno personal. Quiere jugar a ver quién rompe antes el cielo, a correr entre abismos en cualquier dirección.
Somos vidas diferentes queriendo vencer al universo, qué hay de malo en intentarlo...''
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