domingo, 11 de noviembre de 2012

140, muerte en vida

Pues ésto que hoy traigo son una serie de tweets, y otros aparte escritos sobre la marcha, que publico en mi cuenta de twitter, @DavidSlap. tratan de un día común de una persona común inmersa en el mundo de la droga. O de su último día, depende de cómo queráis verlo.

8:00 - Despierta, eres un reloj, estás obligado.

8:30 - Una vida tranquila la de ese tipo, apenas maltratado por la implacable mirada del rechazo que el sol le dirige.

10:00 - Cesa la tormenta, pero cuesta un dinero. Esa canción hablaba de él, y de como empezó su periplo de paria social.

12:15 - Se ha enganchado a una droga que jamás pasa de moda, que lo coge por el cuello, lo aprieta. Lo ahoga.

13:30 - Sólo piensa que la vida son tres días, pero que esa papelina le traslada al final de la partida.

14:00 - Necesita comer algo, no puede montar a caballo sin tener el estómago lleno. Come.

16:15 - Monta a caballo, se engancha y sale por la puerta de atrás. Quizá mañana abra los ojos, o esté en un cajón de pino.

18:00 - El cielo está rosa o naranja, pero qué mas da.

18:45 - De niño le daba miedo, hoy es sólo otro juego que se gasta su dinero, le aprieta y le ahoga.

20:30 - Ha llegado a los abismos, ha tocado visitado el monte de los colgados y no cree que haya vuelta atrás.

20:45 - Ha recordado algo, hoy no olvidará que fue un tipo con suerte.

21:45 - Tampoco puede olvidar a su padre, que perdió la esperanza. Ni a su madre, que le lloraba la virgen cada domingo por la mañana.

23:00 - Cerebros caducados que dejan de pensar, cuerpos destrozados por la droga, cada día un poco más.

23:59 - Ya no hay nada que perder, nada le pueden robar. Cara o cruz, y mañana quizá sea otro día más. Quizá.

Nuevo aviso

Llevo tres semanas sin escribir, debido en parte a los estudios, en parte a que he tenido problemillas y blogspot no me dejaba cargar mi cuenta, ni publicar, así que me he pasado a administrar un blog desde Blogger, en el cual espero que me vaya mejor, por ahora no tengo queja. Espero subir algo mañana, he estado bastante tiempo sin escribir pero las ideas no han bajado el ritmo, ¡sólo me falta ponerlas en orden y darles forma! A continuación os dejo un pequeño texto que escribí hace unos días. Un saludo.

Instancias


Instancias.

Muy buenas, como es costumbre, suelo escribir por la noche, prefiriendo el silencio o buena música de fondo (puede sonar, en parte, kafkiano, pero cada uno es como es), así que hoy publicaré una de mis... reflexiones nocturnas. Espero que la disfrutéis.

''Cuando descubras ésta isla, verás el renacer de tu alma a cada paso. Podemos ser etéreos, para que cuando vengan tempestades nos fundamos con el viento, y que de los besos mal repartidos en las copas de los árboles no se hable mal. Que siempre se celebren los funerales, por los que no están y por los que verán la luz llorando.

Cuando vengas a esta isla, suelta la mano del guía, aprende a plasmar tu huella en la arena, muestra tu identidad. No es más rico el que retiene, sino quien reparte su locura entre los socios obligados de esta secta oprimida por el social estigma. Descubrirás que al fin y al cabo tu destino no está escrito. Vives con miedo a crecer, cuando el verdadero miedo, es no saber crecer. Pues, seamos agua que fluye hacia arriba y discurre entre jirones de lo que fue el pasado. Y si fuésemos agua, conectaríamos cielo y tierra cuando las nubes lloran.

Nadie es mejor que nadie pero sobran egocéntricos en esta urbe imberbe que crece demasiado pronto.
La balanza nunca puede estar equilibrada, pues ese momento equivale al suicido o la muerte en vida: no hay consecuencia de la causa, ni causas por dicha consecuencia.
Vamos como tropezando por la vida, esperando saber qué quiere decir el corazón antes de que simplemente diga.

Desprecio esos cerebros vírgenes, el doble sentido de las palabras, las mentiras y la apatía; no quiero entender el racismo, la homofobia, la diferenciación social... y ver cómo pasa la vida. Aprovecho conversaciones con vagabundos en el parque, invertir el incierto tiempo que me queda. Sobre mi persona reina un conflicto de amor-odio hacia el ser humano muy extremo, la prepotencia del organismo más débil que ha parido la tierra. Pero hay quien se cierra a su mundo autocompasivo, no quiere cambiar porque así se siente vivo y sólo consigue un sufrimiento incomprensivo.

Cuando llegues a esta isla querrás entender lo que no está escrito, sufrirás amores fugaces al ver ojos lejanos y perspicaces. No quiero ser nadie, pero amo la vida, te amo a ti, lector, porque existes y conformas mi existencia y la de quien te rodea. Ese es mi defecto, el amor sin límite y querer complacer al mundo.

Los he visto pasar, han sido muchos y he sufrido su marcha, he aprendido tarde de ello por cabezonería y he rehecho mi vida una y otra vez.

Cuando llegues a esta isla perderás la inocencia y verás un mundo nuevo, probarás todas las artes y beberás de puros manantiales. Saciarás tu sed, tu alma, tu cuerpo.

Cuando llegues a mi isla nos conoceremos y compartiremos vida hasta que dicte la circunstancia y el tiempo. Aprenderás que ''Carpe Diem'' significa que el pasado es un recuerdo, el futuro no existe y sólo puedes aprovechar éste momento.

Antes de partir de la última isla cuéntame, qué has aprendido, las metas cumplidas y los días en vilo, soñando estar tranquilo. Dime por qué vives y comprenderé por qué has vivido.

Cuando abandones ésta isla me dirás si has sido pirata o héroe. Pero yo, señor mío, he cumplido mi palabra y le he hablado de mi actual camino.
Soy pirata, libre, sin rumbo ni destino.''

Walk



Gracias.
Bueno, pues hoy traigo una poesía que escribí hace unas semanas y he encontrado entre apuntes de filosofía (a veces desconecto de clase y escribo sin parar). Sí, del quinto verso saqué el título de mi blog anterior, me encanta ese verso la verdad. Bueno no me voy por las ramas: ésta poesía la escribí al recapacitar sobre un persona. En las rupturas (y ésta vez fue amistad), siempre pensamos tener algo de culpa. Yo propongo ser egoísta en el buen sentido y pensar con objetividad. Creo haber dicho en algún blog anterior que cuando una relación se rompe, es porque una de las personas no nutre a la otra. Puede parecer triste y frío, pero creo que es así, ese desinterés proviene del subconsciente cuando vemos que el otro  integrante no nos aporta cosas útiles. Pues bien, tras mucho meditar salió ésta paranoia abstracta:


''Su piel es papel de plata,
envuelve cuarenta duros de dulce desgracia
mas, no quiero volver a su patria
que la mía son los mares y los vientos
las nubes de morfina y demás parafernalia.

Resucité el día de las bestias
junto a los perros de la guerra,
cuando la tierra sangra.

Le daba a sus penas excesiva importancia
y yo, buscando en la basura un corazón caducado
quería consumirme en la trena
o ahogarme en otros brazos tristes.

Soledad de los árboles en montes sin pájaros
triste mundo donde, cuando cae la tarde
maderos y revolucionarios
se abren los pechos con puños y palabras.

Hoy soporto a mis amigos
mañana el peso de mis entrañas,
que si pierdo el norte mejor
aprendo a filosofar sobre tus mentiras
tus desplantes, tus artimañas.

Ahora soy una herida fea que no cicatriza
esa botella que se seca al sol de invierno.
Robadme, robadme otro corazón helado
y escarchad el campo plantando sus arterias,
que el alma se queda navegando
en el viento que corre por mis venas.

Fusilamientos con sabor a enfermo y ceniza
eso sueño cada día,
porque la culpa de crecer con dolor
viene de haber nacido con la raíz torcida.

Me arrancas las palabras
que no quiero vomitar por que yo,
que he coleccionado estos pecados
puedo recoger las piedras del huerto,
lapidar a los injustos, derribar los muros,
devolver las vidas que he robado.

Sólo vivo dos minutos
y muero a cada orgasmo,
debo demasiadas vidas a los gatos
y torturas a la nueva Inquisición.

Ya no hay más que decir
no me alumbra tu calor,
ya no quiero pedir
que hagas caso a la razón.

Hija de puta,
hoy te digo gracias,
y adiós.''

Réquiem por un momento de gloria


Réquiem por un momento de gloria.
Hoy ha sido un día de recuerdo. Limpiar mi habitación me ha obligado a revisar papeles y otras cosas, y a su vez, esto me ha obligado a recordar. ¿Dónde está toda esa gente? ¿Qué ha sido de ellos y ellas? ¿Merecía la pena esperar... o aún no es tarde? La mayor parte del tiempo que estamos solos la pasamos pensando en cosas que es muy probable que no lleguen a suceder. Por simple imposibilidad, o que estén fuera de nuestro alcance. He invertido tanto en tantas cosas que ya empiezo a dudar de mí mismo. Ésta canción se está acabando y va a un ritmo vertiginoso. Quizá sea momento de cambiar de pista. Recojo un folio arrugado, mi discurso de cuando me gradué en 4º de ESO. Algunos de los presentes siguen conmigo. Otros no. Simplemente se han ido. He de decir que no hablo en un tono triste cuando hablo de recuerdos, los acepto y ahí están, recordándome cómo fui y qué ha cambiado, o debe cambiar. Eso sí: necesito crecer. Estoy rozando el delirio con cada pensamiento, y los amores fugaces duelen cada vez más. Más me vale de salir de éste mar estancado o aquí me muero. pero estoy tranquilo, el tiempo es mi viento y mis metas las velas. Vamos en continuo movimiento, huyendo a velocidad de vértigo.
Porque pienso que no estoy hecho para éste mundo. Soy un gilipollas para el resto, ya que no tengo estereotipos en la cabeza. Vuelvo la vista atrás y pienso en quién fui, y qué le diría a mi yo de hace diez años, de cinco, e incluso de dos. A aquel chaval que se subió a un escenario a leer, a un podio tras ganar, al que empezó a pensar y sufrió lo suyo. Qué le diría cuando estuvo días encerrado en el rincón más oscuro de su cabeza, cuando vivió una semana bajo el infierno. Cuando invirtió en una causa perdida y se negó a reconocerlo. Qué pudo hacer, corregir, hablar o sentir. Querría darle otros puntos de vista, ayudarlo a encontrar la esencia del momento, de la paciencia para aprender que no hace falta ser normal para ser feliz. Sufridor necesario, nunca quise ser mayor, aprendiz de adulto sin punto de inflexión.
Me gustaría hablar con ese chaval que se sintió grande y no pudo vivir en la humildad. Recuerdo comentarios sueltos, de odio y afecto, de envidia y desidia frente a un futuro abyecto. ¿Qué ocurrió al otro lado del espejo empañado? Ayer llovió lo suyo, y aquel chaval salió a caminar sin rumbo. Le debo la vida y mi situación, es mi Dios porque me ha creado. Pero no lo idolatro. Acepto sus errores y logros, sus días de pereza y grandes momentos. Me gustaría abrazarlo y decirle que nunca ha estado sólo, que el futuro le depara una vida desconocida pero que siempre, siempre va a merecer la pena vivir. Que no sufra, que sienta el dolor y aprenda de una puta vez que eso no depende de el. Me gustaría decirle que esas noches sentado en un banco del parque, sólo, han valido la pena, pues están formando una vida que quizá valga la pena, sólo es necesario seguir vivo, al menos un día más.
A mi yo de hoy le digo que no le de tanta importancia a la gente. Que viva, que socialice con el mundo que lo ha parido. Pero no quiere, ese puto yo no quiere aprender. Quizá sea que no puedo renunciar a mi sensibilidad. La misma de la que se rieron, o convirtieron en homosexualidad. Quizá debería dejar de ser el comodín de las barajas. Soy un instante y voy muriendo mientras nazco. Quiero ser la hoja seca que recorre el río del que una vez habló Heráclito.
Por último, me gustaría hablar con el yo de mañana, el de dentro de dos, de cinco, diez y cincuenta años. Con el yo que esté en su lecho de muerte, cinco minutos antes de cerrar el último capítulo. Pero no de lo que ha vivido, no, eso nunca. Simplemente hablar de cosas triviales, de la magia de vivir y de los sentimientos, sean cuales sean.
Todo esto surge de un papel sucio y arrugado, un escenario compartido y un futuro realmente incierto. Surge de un pasado que ha sido precioso y tan doloroso como lo es crecer en un mundo que no es el mío. Y es maravilloso saber que puedo compartirlo, contigo y conmigo.

Reflexión social


Reflexión social.

¡Muy buenas! Hoy traigo un texto que escribí hace unos meses y que he rescatado de un pendrive. Como lo escribí cuando comenzaron las elecciones de éste año, hay hechos de entonces, pero le he añadido algunos actuales. Espero que lo disfrutéis.

'Injusticia es pagar hasta por respirar, es heredar deudas por culpa del ansia ajena, es ver al mismo negro vendiendo cleenex en la calle llueva o arda el cielo; que 43 proxenetas salgan impunes de los juzgados y sus meretrices sigan a su cargo, que ese cabrón de José Bretón no esté pudriéndose, no en una cárcel, sino en su conciencia. Injusticia es que nos vendan mentiras cada día desde la caja tonta. Injusticia es cambiar a un niño el lápiz por una Colt45, y sus sueños por pesadillas. Es prohibir el cannabis pero vender aditivos con un poco de tabaco, es lapidar a una persona por su condición sexual, o su color de piel, o su ideología; es vivir una democracia dirigida por dictadores. Que financiemos a una sola familia, y que esa familia no invierta en el pueblo, es que exista el término 'clase social', o el euribor.
Injusticia es que gane quien gane, nosotros perdamos.

Vergonzoso es ver al gilipollas tirando basura por el balcón, o por la ventanilla del autobús, es el maltrato, el machismo y el feminismo extremo, es aclamar a dos jugadores de hockey en medio de una pelea y que tus hijos lo vean normal; vergonzoso son las putas más jóvenes que yo, que la Iglesia confíe en el 'Dios proveerá' y Somalia se muera de hambre, o que unos cuantos curas (que no todos), sacien su inagotable libido con niños cuya edad casi no alcanza las dos cifras. Es que a tu instituto llegue el inspector y obligue a los profesores a bajar el nivel para que los alumnos con un 3 aprueben. Vergonzosa es la historia, tener que callar para sobrevivir; que el Amazonas esté en peligro, que éste año alguna gente que no sabe pensar pueda votar.
Vergonzoso es el tirititero del mundo.

Denigrante es la tarde en Telecinco, que un presidente diga que se marcha con la cabeza bien alta cuando lo único que ha aportado al estado ha sido vergüenza frente al mundo, que otro diga que comer pollo te hace homosexual, que en ciertos países una mujer no pueda salir de su casa sin ir acompañada de un hombre, que a un hombre gritando 'revolución' en Gran Vía lo llamen loco y, literalmente, le escupan; que de España salgan recién graduadas personas a trabajar a Alemania, China, Australia... o ver a los que entran al sistema educativo decir 'en tiempo de Franco esto no pasaba', cuando ni siquiera se han documentado qué pasaba en tiempos de Franco. Denigrante es EEUU y su comida basura, su cine patriota, es llamar música al sonido actual.
Denigrante es la sociedad.

Incomprensible es el odio entre razas, el asesinato de grandes artistas como Kurt Cobain, Bob Marley, John Lennon... Saber que existen vehículos ecológicos muy eficientes y seguir secando el planeta. Es que un asesino evada la justicia durante años mientras una chica sigue 'desaparecida' .Incompresible es la guerra, la idea de un revolucionario como aquel que quema contenedores de basura, es que se hagan manifestaciones y duren un día, o una mañana; es haber tenido a España encerrada cuarenta años del mundo exterior, o toda la vida. Son los muertos que ayer gritaron revolución frente a un gobierno para que hoy existan zombis frente a un televisor en el sótano cada fin de semana, es querer la paz vendiendo videojuegos de guerra, es que la palabra 'negro' parezca un insulto, y que la esvástica sea un símbolo tan repudiado. Es que la Iglesia diga que el preservativo favorece al VIH y en países subdesarrollados mueran por la falta del mismo. Es prohibir la marihuana pero vender armas.

Innecesarias deberían ser las cárceles, las cadenas, la violencia, la diferenciación de cualquier tipo, las armas de fuego, buscar el virus más letal, la peletería y las drogas de diseño; la tortura, los secretos de estado, las palabras 'exiliado' o 'refugiado'. Innecesario es un espectáculo de tortura animal, la existencia de banderas, de partidos políticos, es comprar por placer cosas que acabarán en el desván, es el consumo excesivo, el bótox, la cirugía estética y el puto dinero.
Innecesaria es la raza humana.

Esperanzador es saber que han caído todos los imperios y dictaduras hasta el momento, esperar que se hunda EEUU, la existencia del revolucionario con cabeza (aunque actúe en la sombra), el loco y el cuerdo, la posibilidad de cambiar la mentalidad de las nuevas generaciones, es que son pocos e inútiles los fachas, el cambio social. Es saber que cada día, como mínimo, somos uno más.
Pero es muy poco aún.

Horrible son las medallas de guerra, sonreir a tu fotógrafo al preparar tu candidatura para presidente cuando millones de mujeres y niños esperan, quizá reconocer el cuerpo del padre entre millones de cuerpos más, es la palabra genocidio, es una pelea de animales en clandestinidad, cazar por placer y no por conseguir comida, es la ignorancia y el silencio, el suicidio, el sacrificio.

Triste es asesinar a quien se preocupa por la verdad, a quien dice las cosas como son, la censura en un país con libertad de expresión, que el amor esté a la vuelta de la esquina pero estemos hablando de prostitutas, y que el significado de éste sentimiento se haya perdido; que te digan que no puedes conseguir lo que quieras, que persigan al pirata que busca sentirse el hombre más libre del mundo. Triste es la vida en la oficina, es aguantar a un jefe y su 'tráeme un café, rapidito', la falta de respeto al profesor; es que una empresa se jacte de tener un minusválido en sus filas, es ver a los niños jugando con videojuegos en el parque, es que se cambien los libros por los e-book, es imaginar un futuro frío.
Triste es saber que, si la raza humana desapareciese, sería bueno para el planeta.

Triste es que aún me dejo demasiadas cosas en el tintero.


Pero no me rindo, soy un soñador aunque me crean loco o gilipollas, y seguiré aportando todo lo posible para mejorar nuestro mundo.'

Entre nubes de morfina y demás parafernalia


Un árbol y su sombra, salir a la lluvia sin paraguas, hermanos de otra raza, amores fugaces, poemas sin musa y un mundo idiota. Somos el combustible de la revolución. No hay poeta sin diferenciación personal a ésta sociedad naturalmente inadaptada. ¿Y tú por qué lloras? ¿Merece la pena? ¿Te valoran? ¿Si tanto odias odias, por qué sigues vivo? Sólo soy otro rostro que olvidar cuando te cruces por la calle, pero mis palabras siguen alimentando al aire y calentando al viento. Naces y te obligan a crecer en su entorno. Si pierdes el cauce serás un estigma que borrar. Que nadie hable, dad silencio y escuchad cómo gira el mundo. ¿Cuantas veces habéis pensado que no queda gente buena, que el egocentrismo rige la existencia? Eso se está acabando. Son modas. La revolución nos quema, es la juventud quien más aporta a este movimiento, y es imposible erradicarla. Jamás pasará de moda, pues ese día no quedarán humanos sobre la faz de cualquier planeta. Vuelvo a lo de antes: naces y te obligan a crecer en su entorno. Pues perdamos el cauce. Carpe Diem, Carpe Mortem. ¿Quiénes son los autores de los libros prohibidos, de canciones sin grilletes? Los mismos que en su día navegaron al borde del mundo junto a dragones y dioses pantokráticos. Los mismos que murieron torturados, quemados, lacerados. Que fueron obligados a callar. Pienso que estamos en nuestro mejor momento, nos toca actuar en el anonimato, sin miedo a hablar y cantar con el corazón. Nos toca vivir en nuestro mundo, el páramo que hemos heredado y que hemos de convertir en un vergel. Revolución en las puertas del gobierno. Fuerza intelectual, inteligencia física y pacifismo empático. Gota a gota se hacen las nubes que cubrirán a todos aquellos que frenan el avance. ¿Dónde está mi gente? No lo sé, pero sé que existe. Está perdida, con un litro en un parque, una guitarra desafinada o una voz que no quiere callar. Nos estamos quitando la venda, y es que si nos obligan a crecer, nos obligan a pensar. No tengo miedo de hablar porque sé hacerlo, no tengo miedo a moverme porque puedo y mi moral me ayuda. Estamos ardiendo.
Mañana el amanecer será diferente para los poetas y los guerreros con fuerza sin rendición ni tregua, luchando por lo que queremos y reivindicamos. Palabras de combate, poesía que erradica un destino escrito, son días de cambio, de sacrificio. Son días de empatía, de justicia en ciudades de hielo que planifican los informativos a sangre fría y te venden lo que les interesante. Soy pirata de mi propio barco y jamás recogeré las velas.
Mañana el anochecer nos hará aprender un poco más, reflexionar ante el silencio oscuro de nuestra habitación. No habrá miedo del mañana ni del futuro. Valoraremos las caricias del viento, los besos una madre, la luz y el agua, el café de cada mañana. Los recuerdos, el abrazo de un amigo...
Mañana volveremos a nacer con fuerza renovada y siendo energía inagotable para esa inteligencia creadora que es la revolución.

Diez minutos de camino


¡Muy buenas! Hoy traigo un texto que escribí mientras iba a darle el pésame a un gran amigo tras la muerte de su abuelo. Ya de por sí comienza con una frase desalentadora, negativa, pero como dice mi padre, 'las cosas no son como empiezan, si no como acaban'. Espero que lo disfrutéis.

'Es como si el mundo nos tuviese asco.
No quiero olvidar, lo veo peor que la muerte, es perder quien eres y desandar tus pasos hasta el útero, para nunca salir. Como si todo tu ser se pasase a tu subconsciente: está ahí, pero es inalcanzable. Ha llovido toda la noche y lo que lleva el día, la calle está empapada, los charcos reflejan un cielo encapotado del que, a lo lejos, se escapa un rayo de sol.
Es verdad, bajo las nubes el viento es más frío.
Y el descenso se hace duro. La fachada del colegio está empapelada con carteles de políticos que han tapado grafittis y símbolos de anarquía. O revolución. Los rostros sonríen al vacío, manchados por el paso del tiempo, la lluvia ácida, suciedad varia, pintura, o están medio arrancados de la pared. Bajando la cuesta hay otro cartel, diferente. El circo ha llegado al pueblo. Es irónico pensar en las diferencias. Cuando uno satisface al pueblo, el otro lo oprime y sangra. A uno le pagamos esperando algo y como buenas personas cumplen, el otro no espera siquiera a que saquemos la cartera para robarnos. Uno atrae la atención del pueblo, del otro no queremos ni pensar en lo que se nos viene encima. Uno es fruto del esfuerzo, del dolor y sufrimiento. El otro de la avaricia,el ansia viva y el egocentrismo. Unos hacen magia y otros mienten. Unos nos cuentan historias fantásticas que nos alegran el día; los otros dan el pan duro y rancio de cada semana. Unos nos piden nuestra colaboración, otros prometen utopías.
¿Las semejanzas? En ambos hay payasos. Pero unos son aclamados, los otros, apenas merecen ser respetados.
Junto a los dos anuncios y en el suelo hay un cuento de niños, roto y mojado. Jamás volverá a ser abierto.
Pero no todo puede ser negativo.
Levantar la vista no es fácil, y tampoco lo es seguir en el agujero durante años. Es verdad, sobre las nubes el sol ciega la vista.
Los bancos del parque están gastados con tantas rúbricas anónimas que demuestran la incultura de la que se ríen nuestros vecinos. Y como bien defiendo en mi filosofía, no puede haber algo sin su opuesto. Al parque llega una niña con su padre y se sube a los columpios, algo esperanzador; tantas máquinas han creado niños zombis en los parques, y en un futuro que se presenta frío y desolado, siempre hay alguien que se sale del contexto, radical y protestante, aunque no sobrepase los siete años ni sepa lo que representan sus actos. En el cielo nuboso hay otra brecha, cada vez es más grande, y el viento se ha cansando de cortarnos los labios. Quién sabe que puede pasar ahora, al fin y al cabo estamos vivos.'