martes, 19 de noviembre de 2013

Círculo Vicioso (De las cartas perdidas en un cajón, nº.2)



    Pablo Lozano Alarcón, recién jubilado, se hundía progresivamente en una silla de mimbre conforme veía caer el sol desde la terraza. Cuarenta años había trabajado en correos, para el día de hoy verse a sí mismo sólo y sin nada que hacer. Cobraba una pensión que no compensaba en absoluto el aburrimiento del '¿y ahora, qué?', al sentir, si bien no estaba todo hecho, que poco quedaba por hacer. A su derecha, sobre una mesita baja, había dejado tres sobres sin abrir, dos de ellos amarillentos de estar tanto tiempo guardados, y uno bien conservado, quizá reciente.