jueves, 22 de noviembre de 2012

Noches del último mes

Y he aquí la primera canción que escribí, hará un año y pico. Cuando le mandé a un amigo la primera estrofa me dijo que no parase y aprovechase el sentimiento, luego pedí opiniones y la crítica fue buena. ¡Espero que guste!



Que duro es esconder
los sueños entre horas.
Qué fácil es vivir
entre botellas rotas.

Cómo has querido hablar
si no te sientes sola.
Por ti dejé mi vida
por ti dejé la droga.

Quién estuvo en la distancia
mientras perdía el tren
Quien supo darte alma
quien pudo hacerte bien.

Cómo vives el cambio
de no tener placer.
Cómo contar las lunas llenas 
de este mes.

Quién trabajó por ti
un día y mil noches
por qué lloré contigo
si no podía ver
que has vivido en la distancia
que has nacido para ser
un alma solitaria
un solo sueño al mes.

Amor de piratas
un ligue en cada puerto
hay pocas esperanzas 
de salir entre tus sueños.

Estoy fuera de juego
robando a contrabando 
bajo tu habitación.
Estoy en números rojos
ahogado entre sollozos
colgado en las cadenas del reloj.

No hay barcos en el puerto,
ni pájaros durmiendo en tu colchón.
No sueñan las ciudades,
no despierta el suelo cuando brilla el sol.

#Estribillo
Cómo vives el cambio
de no tener placer.
Cómo contar las lunas llenas 
de este mes.

Quién trabajó por ti
un día y mil noches
por qué lloré contigo
si no podía ver
que has vivido en la distancia
que has nacido para ser
un alma solitaria
un solo sueño al mes.
#

Quien prende tus cigarros
cuando quieres volar.
Quien te echa de menos
en tu desesperación.

Quien se muere de frió
cuando no das calor.
Has vivido en la distancia
has nacido alrededor
he perdido tanto tiempo en reparar
mi corazón.

Alcohol en las aceras
amor entre caladas en tu corazón
alguien llora en tu puerta
el niño que no encuentra su vocación.

Perdido entre tus piernas
acostumbré a mirarte bajo el sol.
Quién me sustituye ahora
quien me roba el placer
cualquier loco de la vida apareció
este último mes.

#2º Estribillo
Estoy fuera de juego
robando a contrabando 
bajo tu habitación.
Estoy en números rojos
ahogado entre sollozos
colgado en las cadenas del reloj.

No hay barcos en el puerto,
ni pájaros durmiendo entre tu colchón.
No duermen las ciudades,
no despierta el suelo cuando brilla el sol.
#

Quien quiere existir
cuando te sientes bien.
Quien te defenderá a ultranza
cuando aquel chaval no esté.

Quien aprende en tu cama
por no hacerlo bien.
Has vivido en la distancia
he perdido mi querer.
Has querido un cariño sin amor
este último mes.


Bueno, ésto es un texto de mi época autodestructiva, de la que saqué textos que, ahora que los leo, me asombro de haberlos escrito. Es un cúmulo de cosas la verdad... allá van:


Chispas

Lo que queda de la llama que prende la vida se está apagando. No sé que pensar de todo esto, si he exprimido al máximo la vida, si la he dado de lado, incluso si esto ha sido una vida. Si pudiese volver tiempo atrás cambiaría muchas cosas, olvidaría los problemas y no me arrepentiría de ellos, pero no los resolvería. Cada noche duermo sobre una cruz negra, acompañado únicamente por mi pasado, y por mi idea del futuro inmediato. Cada noche el mismo sueño, cada mañana despertar empapado, sabiendo que la muerte me acecha y se previene. Ahora estoy llamando a las puertas del cielo, necesito entrar pronto, esperar no es una bonita experiencia, ni aquí, ni allí. Temo a lo desconocido, pero a la vez me atrae irrefrenablemente. Es normal, o eso creo. Hay tantas cosas que me reprocho... pero el tiempo es inmutable, imparable e inmisericorde. El tiempo es la misma muerte.
Pandora ya me acompañó aún en la infancia. La locura me ha destrozado la vida, y ni siquiera se si eso ha sido locura, si ha sido sueño, si ha sido algo. Corazones con forma de caja. Espíritus adolescentes evaporándose colgados de un cigarro. Algo sobre una chica que siempre estuvo allí, a la que siempre observé y estuvo hasta el final, o eso quise creer. ¿Una idea bonita para cruzar la puerta? No, gracias, prefiero algo sobre una realidad que nos consume a ti y a mi, sólo que yo me voy antes. Nunca nos dieron a elegir, nunca entendieron lo que quise decir porque nunca existieron como yo. Nadie me ve. Algo sobre un libro, una dedicatoria y dos gotas de agua de distintos ojos.
Algo sobre la paz, el amor y la empatía.


Arde

Tal vez este juego se pase de listo, o este jugador de lanzado. Tal vez la única carta que valga la pena sea el comodín, o aquellas cartas que nunca vimos, porque las quemamos. Aquel niño puede ver su futuro ahora, y sabe lo que se le viene encima. Siente odio, impaciencia, ira, egoísmo propio, un punto exacto de perfección irreal que no vale nada, porque el destino lo da la situación.
Es que ahora no queremos respuestas, porque ya las preguntas de por sí, duelen. Que te llamen como te llamen no importa, que te lo llames tu, sí. Ese niño se siente avergonzado, porque no es como quiso ser, es un deshecho y ahora su camino es perfecto, si lo que busca es algo oscuro. Al niño le gusta, lo atrae irrefrenablemente, es su adicción, pero le da miedo. Tal vez el niño debía ser más listo, pensar en sí mismo y no dar un altar a cualquiera por que sí. Le ha costado la vida, y el niño aquel, desaparece. El niño es ahora un recuerdo lejano perdido en un tiempo duro, gobernado por la palabra y el prejuicio. El recuerdo del niño quema al que ahora es su sucesor. Tal vez el niño debiese de haber saltado antes a la piscina. Tal vez, no debiese haber saltado nunca, tal vez debiese haber acabado el camino cuanto antes, para no dar tiempo a mirar a trás y saber que sólo entonces pudo ser inmortal.

Ascuas

Cómo pudo el infierno hacernos esto. Cómo pudo ahogarnos en su viento amargo y reírse impasible. También hay señales de tu paso y de cómo interpretar mal las cosas, echarte de menos, e intentar volver al camino.
El héroe ha olvidado su gloria, ha perdido toda esperanza y prepara la maleta, nos deja solos. Es tarde para cambiar y volver, no somos nadie.
Sólo quedo yo, la sombra del héroe. ¿Sigue siendo tarde para volver a un principio?
Nada es demasiado fuerte, sólo lo suficientemente largo como para saber que algún día, algo, nos dió la razón y nos la quitó a los dos. Ahora es demasiado tarde para saber qué nos ha pasado. El héroe ha empuñado su arma y vuelve a la última batalla, aquella que se cobra su vida.
Yo sabía que eras increíble. Tal vez ese fue el fallo que nos hundió.
Algún día, algo, nos devolverá un recuerdo, y reiremos antes de empezar a llorar. Tú con alguien, yo con algo.
Las huellas de una sombra no tienen forma, sólo fui producto de mi imaginación. Bien está lo que mal acaba, porque nos desvela la realidad pura y dura de la que se nutre la vida, y en algún camino perdido viaja el héroe, hablando solo y sin rumbo, conmigo en donde siempre estuve, amigo de recuerdos lejanos.
Las cosas que quise decir no son necesarias, el frío las descongelará dentro de tres meses, tal vez mas.
Ésta historia es la nuestra, la de aquellas personas que imaginaron gestas del héroe invencible al tiempo, fuera de cualquier trazo sangrado a conciencia y con el miedo en el cuerpo a quedarse sin sangre.
Nadie es demasiado fuerte, sólo quien alentó para seguir adelante nos las quita, porque nada es gratis.
Algún día, algo, nos soplará en la mente un recuerdo, y el fuego del infierno será solo bruma.
Recordará al héroe que dio parte de su vida a aquella gesta, a quien fue invencible al tiempo, mientras yo, la sombra del héroe, se desvanece sin intención alguna, calmado por saber que no fui un extraño.

Ceniza

Sólo buscas quedar como un tributo al fuego. Prefiero arder a apagarme lentamente. Te levantas cada mañana como si el día prometiese un cambio, pero es la misma mierda, el mismo camino rutinario que nos separa. Todos desean una muerte durmiente, acostarse un día y no levantarse: morir con los ojos cerrados, evitar tu destino y entrar es ese bonito sueño de forma sumisa. El héroe sabe, que la vejez es el camino de la muerte lenta y agónica, donde nada es para siempre. De cada sablazo, el mundo se lleva medio corte, y yo busco caer. Aún queda demasiado, demasiadas cosas. Prefiero morir al instante, mirar a la Muerte a los ojos y saber qué ha sido de mí en un segundo, a cerrarlos y aparecer en el infierno, y darme cuenta de que ni soy, ni existo, ni siento.


First will.

     Hay versos que sólo se pueden escribir bajo la lluvia. Hay colores que existen para representar tus sentimientos, esos que son dignos de admirar. Y ahora, ¿qué puedo temer? si lo único que tengo es una espina en el cerebro y otra en el corazón. Esas dos son mi único lastre.
     Ojalá pudiese hacer borrón y cuenta nueva, y tener una mente nueva, virgen. Ojalá tomes una decisión, y esté yo a tu lado, a lo bueno y lo malo. Ojalá te vaya bien, que tus sueños tengan un poco de realidad. Por mi parte, prometo crear vida de lienzos blancos, borrando tus complejos realzados. Sé que debo medir los abrazos, los pasos y cada palabra que trazo. Pero déjame hacer: de tus miedos, un cuento infantil olvidado; de tus lágrimas un lago limpio y claro, o un reflejo de charco distorsionado. Sé que aún estoy temprano, pero también que he andado demasiado, y alguna experiencia habré ganado.

     Quiero aprender a volar como un pájaro de barro que no está hecho para andar, porque a ratos contigo pierdo palabras, libido y trozos de alma, pero gano sentimientos y armas para vivir mañana, y al día siguiente. Quiero seguir perteneciendo al grupo de parias sociales y creadores musicales que pasan desapercibidos.
Y tras todo ésto, he de confesar que no me acostumbro a ésto de que me hagas sentir vivo.
     ¿Qué he de temer de ti? Sólo eres una de tantas cosas que hacen vibrar al aire cuando respiras. Quieres ser la canción del rechazo, el filtro mojado por la lluvia, todo un diamante en bruto que no quiere cambiar, las voces en  mi cabeza y el viento antiguo que trae palabras antiguas de lenguas muertas.
     Y ahora ¿dónde estás cuando te va bien? A mi me agobian la prisa y la desidia a partes iguales, ya eres difusa. Yo sigo siendo el receptor del dolor ajeno, mi tormento lo llevo dentro y lo reflejo aquí, en silencio. Vivo supeditado a sentimientos que no pueden ser ignorados. Por ti he empatizado hasta el dolor, y no me arrepiento. Tengo un recuerdo bastante alterado de cómo es su día a día...
   
     ...''mi cuerpo no tiene la fuerza de otros días. Creo que hoy la lluvia es más fría, como a ella le gusta. Dice que está perdiendo amigos pero que es mejor seguir intentándolo. Por otro lado, no se quiere mover, es demasiado joven y desconsiderada. Tiene la esperanza de olvidar todo y reducir la suerte a ceniza y polvo. Cree que ahora todo es fácil , que puede hablar de la verdad y hacer callar a los idiotas. Que es el momento de preguntar por qué el amor se rompió en mil pedazos. No estaría mal conseguir uno de esos pedazos y hacer un puente hacia el invierno eterno, dice. Echa de menos demasiados días, y alguien que la abrace, aunque tiene miedo de ser dominada por el amor ciego. Piensa que llorar es mejor que nada; yo, antes de caer en un sueño intranquilo prefiero viajar a ese Abril de poetas malditos y eternos. Dice que esos días deberían estar prohibidos. No tiene miedo, pero que una cara bonita como aquella debería poder ser vista por el resto del mundo. Realmente no me conoce porque piensa que todo lo bueno merece la pena. Sólo echa de menos algunas canciones que le escribí pero que nunca fueron cantadas, que necesita letra en su vida que le hagan despertar cada día, me dice. Unas manos para quemar el polvo que cubre su guitarra. Sólo piensa en que vamos en la dirección contrario, y le gusta la idea. Hace tiempo que dejó de creer en los milagros. Y si ella se mueve el viento yo oxido su mundo; si para nuestro mundo, ella se muere y yo con él. Todos los tíos le dicen 'tú vales, nena', cuando se  perfora las venas. Y se consume en sí  misma. Ojalá pudiese entenderla pero es un libro cerrado y vacío me gustaría enviarle un paraíso por correo ordinario pero su dirección está repartida por más de cien países sin bandera, y así no hay manera de contactar con su trocito de infierno personal. Quiere jugar a ver quién rompe antes el cielo, a correr entre abismos en cualquier dirección.
     Somos vidas diferentes queriendo vencer al universo, qué hay de malo en intentarlo...''