lunes, 23 de junio de 2014

''Pasos a seguir para evitar y superar el amor instintivo por necesidad'' según mi psicólogo de diez años

     Hace unos días recibí por correo ordinario una carta procedente del Centro de Salud Emocional en la que se me informaba de haber contraído un virus mental que me hace pensar demasiado. Como medida, tuve que acudir al hospital más cercano para que me implantasen en la Glándula Pineal a un niño de diez años microscópico recién licenciado en Psicología. A día de hoy aún no he visto mejoría alguna en mí, pero me gustaría compartir con ustedes algunas de las cosas que dicho niño psicólogo me ha contado. Quizá os sirvan de ayuda.





PASOS A SEGUIR PARA EVITAR Y SUPERAR EL AMOR INSTINTIVO POR NECESIDAD 


     1º  No conozcas a esa persona durante el mes de Abril:
Durante este mes llueve demasiado y Primavera entierra en nuestro hipotálamo unas semillas que contienen la necesidad apabullante de contacto físico. Este hecho se agrava a medida que la lluvia cae sobre nuestras cabezas, filtrándose entre las arrugas del Cerebro y haciendo a dichas plantas germinar. A ello se le añade una ingente cantidad de jardineros conocidos en la comunidad científica como ''hormonas'' que se encargan de distribuir los frutos de la planta por todo nuestro cuerpo, centrándose en los globos oculares, lengua y labios y genitales.
Este primer paso se reduce al refrán musical ''cuando uno tiene sed, pero el agua no está cerca''.



     2º No conozcas a esa persona durante el resto de meses del año:
Abril es el mes más peligroso para conocer a una persona por lo ya mencionado, pero no es el único momento en que un individuo puede enamorarse. Durante las otras estaciones del año la necesidad está ahí:

     -Verano: la subida de temperaturas reblandece nuestra materia gris y Corazón, favoreciendo la sensibilización de dichos órganos. A pesar del calor, tendemos a buscar la chispa de placer que nos ofrece otra persona, más aún teniendo en cuenta la ausencia de indumentaria que oculte zonas de interés visual para el individuo en sí. Esto, unido a la falta de obligaciones laborales, dan libertad a los Órganos Primarios para elaborar toda clase de ensoñaciones, teorías y expectativas.

Es muy común conocer a esa persona durante las vacaciones de verano mientras paseas por la playa, recorres a nado una travesía marítima, frecuentas cafés donde se organizan tertulias poéticas, asistes a multitud de eventos musicales... A este tipo de amor se le conoce como ''Amor de Verano'', y como su nombre indica, sólo vive durante tres meses fugaces, y se marchita cuando llega el Otoño.

     -Otoño: La vuelta a la rutina siempre supone un duro golpe para el individuo que disfruta del Verano pensando que nunca acabará. Es por ello que Septiembre engrasa y activa la maquinaria emocional que busca compañía preparándose para no sufrir los próximos meses aislados del contacto físico. Durante esta época, la vuelta al trabajo o los estudios siempre viene acompañada de una persona nueva en nuestra zona de confort. Es inevitable para un alma en soledad buscar la atención de dicha persona. La situación se agrava con creces si es el propio individuo el trasladado a un nuevo centro de trabajo/estudio, pues habrá un abanico mayor del que escoger.

     -Invierno: El frío tiene la bella y dolorosa cualidad de hacernos encoger sobre nosotros mismos, propiciando la autocrítica y el pensamiento sincero. Para el individuo solitario dicho estado supone inevitablemente el cuestionarse su situación emocional para con otras personas, sean del mismo sexo o el opuesto.
En nuestro retiro y encogimiento, reconocemos un calor ácido a la altura del diafragma. Al descubrir dicho calor, una bola de plasma caliente cae sobre este órgano y lo hace reverberar ascendiendo nuestra garganta. El efecto somatizado es muy similar a la tercera pulsación antes de un beso, pero el problema aparece cuando no hay labios que besar. Se crea una necesidad tortuosa que nos carcome cada noche bajo las sábanas.


     3º Reconoce que amas a esa persona y deja de sufrir:
A estas alturas es inevitable reconocerlo en voz alta. El cuerpo te pide a gritos que hables de esa persona, pero no tienes el valor suficiente como para hacerlo con tus seres queridos. Así que levántate de tu cama y dirígete al baño en busca de un espejo. Si tienes uno en tu habitación ignóralo, está harto de verte leer, jugar a videojuegos, estudiar, masturbarte y cantar, así que no querrá escuchar más tonterías. En cambio, el espejo del baño te ve menos y siempre disfruta cuando te examinas en él.

Plántate alineando las rodillas con los hombros. El frío del suelo marmóreo hará descender una buena parte del calor a las plantas de los pies, por lo que tu cerebro se enfriará y el Órgano Primario a más altura será el Corazón. Observa tus propios ojos. Descubrirás que no son del color que siempre habías pensado que eran, por lo que te sentirás un poco mejor sabiendo que hay cosas nuevas en ti. Luego estudia tus pupilas y aprende a controlar su focalización. Esta tarea es mucho más fácil si piensas que tus ojos son la lente del alma.

Cuando hayas aprendido a hacer esto, recorre una línea imaginaria dibujada verticalmente desde el entrecejo a los labios UNA SOLA VEZ EN SENTIDO DESCENDENTE. Esto es muy importante. Cuando llegues a los labios, da un paso hacia atrás y observa en conjunto toda tu cara. Entonces, has de decir: <<Amo a __________>> en voz alta y como te suene mejor. Inmediatamente después te sentirás mejor, ya que has roto una barrera muy personal y puedes centrarte en cosas menos importantes de tu vida.


     4º No hables con esa persona por redes sociales:
Una vez superado el tercer paso, el sentimiento crecerá exponencialmente hasta rozar la obsesión, puede incluso llegar hasta ella. Con la aparición de las nuevas tecnologías, los sistemas de comunicación han avanzado rápidamente. Esto supone un gran problema, entre otras cosas, porque nos distraen del sol y la lluvia, de las heridas al caer con la bici o los cortes causados por el papel al leer un libro.

Pero el problema principal radica en las redes sociales: hoy día todo el mundo vive conectado a un aparato de telefonía móvil o un ordenador en el que es fácilmente apreciable saber qué hace esa persona que te atrae durante casi todos los momentos de su vida. La visualización de elementos tales como fotografías con otras personas, últimas conexiones/estado de actividad en redes de comunicación instantánea o micromensajes escritos por esa persona en que se refleja su estado de ánimo son actos que nos llevan a ''sobrepensar''.

Además, hablar con esa persona por redes sociales supone la ausencia de miradas y expresiones. Sólo podrás valerte de palabras escritas frente a una pantalla, y pensarás en todas las sonrisas que estáis perdiendo juntos. De hecho no sabes si provocas esas expresiones. Estos son algunos de los miles de motivos por los que las redes sociales torturan a las relaciones personales antes de matarlas. EVITA SIEMPRE EL CONTACTO POR REDES SOCIALES.

En contraposición, coge tu bici, compra un libro o escríbelo tú, y recorre el trayecto entre tu casa y la suya bajo el sol o la lluvia para regalárselo. Te garantizo que a cambio te devolverá, como mínimo, todas las sonrisas que perdísteis hablando por redes sociales.


     5º No sufras cuando esa persona hable con otras personas que se sientan atraídas por ella:
Es muy común el sufrimiento ante la posibilidad de que alguien tenga en el punto de mira a esa persona que recientemente has empezado a amar. El dolor se acrecienta cuando reconoces que hay alguien más tras esa persona. No te preocupes por eso.
Pensar en el resto de personas nos quita momentos para actuar. Por suerte para ti, y por desgracia para la humanidad, casi la totalidad de las personas ve a sus objetivos como trofeos a conseguir. Esto supone ver a los demás como competidores. Tú no eres un competidor, ni has de verte como tal. Tú eres tú y vives contigo. No le rindas cuentas ni comparaciones al resto, pues ven a ''esa-persona-que-amas'' como una meta, la insignia a conseguir tras una competición. Pero todos sabemos lo que ocurre con los trofeos: quedan en una estantería acumulando suciedad, y una persona en ese estado acumularía desidia, por lo que acabaría por alejarse de los cazadores de trofeos. En cambio tu meta no es la persona, sino la felicidad de esa persona.

P.D: Si tu meta no es la felicidad de esa persona, dirígete inmediatamente a la parte psicológica del punto nº7


     6º Ata tus expectativas en corto:
En esta etapa de enamoramiento lo más aconsejable es frenar un poco y pensar en frío. Repite el mismo procedimiento deductivo explicado en el punto nº3 frente al espejo. Cuando llegues al momento de reconocer en voz alta, debes decir <<No tengo expectativas a largo plazo. El tiempo no existe y soy parte de la Ley de la Causalidad, simplemente he de dejarme llevar por mis sentimientos>>.
Las expectativas a largo plazo nunca se cumplirán, pues son contenidos de la mente que siempre fluctúan sobre la misma base: mantener una relación con esa persona. Dichas expectativas supondrán metas inalcanzables no por imposibilidad, sino porque los hechos nunca serán tal y como queremos que sean. Los pequeños detalles marcan la diferencia en nuestra causalidad, y es preferible tener expectativas cortas. En vez de decir ''quiero estar con esta persona para hacer esto y lo otro en este momento y en aquel lugar'', reduce tus demandas a ''quiero estar con esta persona''.
Por su fuera poco, cuando digas <<he de dejarme llevar por mis sentimientos>> pasarás directamente al punto nº7 sufriendo una transición liberadora.

     7º Reconoce que lo que sientes por esa persona no es tan puro como creías:
Llegados al punto de atar las expectativas en corto, nos damos cuenta de algo más profundo: tener expectativas es un poco... antinatural. Son ideas elaboradas nanométricamente que buscan un futuro estable. Esto se contrapone a los sentimientos y emociones, que se caracterizan por su naturaleza espontánea e indómita. Quizá las respuestas no estén en la mente, en el tiempo o en la estrategia natural para comenzar y/o mantener una relación con esa persona. Admitámoslo, la has conocido en un momento puntual de atracción puntual: no es la persona de tu vida. Es amor instintivo por pura necesidad.

Ahora bien, en este instante entra la parte psicológica del Amor:
     -Analiza tus carencias en una autocrítica silenciosa frente a un espejo que no sea ni el de tu habitación ni el del baño. Quizá debas comprar un espejo nuevo que sea más sincero y objetivo. Es lo más recomendable.
     -Cuando estés frente al espejo recién comprado, sincérate y pregunta a tu reflejo: ¿Quieres, o quieres querer? Esta pregunta es una de las más dolorosas que se puede hacer un individuo a lo largo de su vida, porque la respuesta es clara desde el principio pero nuestro Ego la difumina.
     -Cuestiónate si una relación con esa persona sería aconsejable y apropiada. La respuesta es muy subjetiva ya que depende de la persona, y con ello de su pasado y sus experiencias.
     -Asimismo, cuestiónate si en esa persona ves quien realmente es, o quien quieres que sea. Las carencias afectivas, familiares o personales, pueden confundirnos. Por ejemplo: una persona cuya relación con su madre fue mínima o nula, verá en la persona que le gusta una fuente de cariño potencial. Este hecho se acentúa cuando esa persona es más afectiva, llevándonos a creer que queremos amar, en vez de amar.

Tras estas pequeñas cuestiones, debemos haber resuelto la pregunta de ''¿Quieres, o quieres querer?''. Es muy probable que la respuesta sea ''quiero querer'' (por algo este estudio se centra en evitar y superar el amor instintivo), por lo que estarás a dos pasos de superar el amor instintivo por necesidad.


     8º Evita y supera el amor instintivo por necesidad:
Una vez respondida la pregunta, se disuelven en el aire todos los pasos anteriores. Conoces todo lo necesario para evitar este tipo de amor, pues tu autocrítica es tal que no da margen de error. Esto no quiere decir que hayas de evitar a ''esa persona'', ni mucho menos. Sigue manteniendo el contacto con tus expectativas atadas en corto, ya que si has alcanzado este estado de sinceridad con tu persona reconocerás que cualquier ser humano te puede enseñar miles de cosas. Simplemente disfruta.

Tú no amas a esa persona. Únicamente congenias con ella y es una relación de interés positivo, pues intercambiáis conocimientos y experiencias enriquecedoras. Así pues, cuando tienes clara esta situación, has superado el amor instintivo por necesidad y lo sustituyes por amor instintivo por complementación y aprendizaje. Con ello se canalizan los instintos y pasan a ser tratados de un modo racional e inteligente.


     9º Conoce el Amor Natural:
El Amor Natural no tiene nada que ver con el otro tipo de amor. Este no entiende de leyes ni límites creados por los humanos. Sabrás que amas a alguien cuando no te importe que esté con otra persona, cuando su presencia erradique las malas vibraciones, los problemas y cualquier mota de negatividad a tu alrededor. Cuando las palabras sean la primera arruga de la primera capa de un sentimiento focalizado en los ojos de ambos. No existen el tiempo, el espacio y el mundo. Sólo existe la totalidad en que formas parte junto a esa persona, la que es tu persona.

Queda muy claro que el amor instintivo por necesidad es realmente ''carencia de afecto y su confusión con Amor real'', por lo que el Amor no tiene nada que ver en absoluto con lo mencionado aquí arriba. Deja de leer, de pensar en esa persona que no te corresponde. Deja de elucubrar planes para estar junto a esa persona, deja de competir por su dominio (porque quien compite busca conquistar, y quien conquista domina), y sal a la calle con tus bicicletas y libros, tus soles y lluvias, a recorrer las Leyes de la Causalidad, pues el Amor es inevitable y no entiende de carencias confusas.




















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